Hay algo que siempre me ha trastocado en una mezcla de contradicción e impotencia
Es mi tema tabú favorito: la salud del emprendedor.
Mira, cuando quien emprende está en una fase de creación, todo es bonito. Sientes propósito, alineamiento y todo es color de rosas.
Luego llega la primera venta. Explosión de júbilo y nunca nada vuelve a sentirse igual.
¿Y luego? Vender y problemas.
Sí, esa es la siguiente fase. Vender para crecer y hacer algo “profesional” de lo que haces, lo que trae de forma inherente problemas y responsabilidad.
Y con ello…
Ya no podrás desconectar. Ya puedes estar haciendo lo que quieras que si suena el móvil tus pulsaciones subirán y lo abrirás.
Y te aseguro que ya no podrás quitarte de la cabeza eso que leas.
En fin, en este proceso que procede a la primera venta, se evita un tema tabú: el de la salud de la persona que emprende.
Y puedes mirar estadísticas si no me crees sobre la salud mental en emprendedores, pero…