Hace poco más de un mes compartí que iba a hacer el lanzamiento para un influencer. Una cosa especial, a alguien cercano con más de 100.000 seguidores en redes.
Pues bien, dicho y hecho.
Como te contaba, había una estrategia detrás. Un directo gratuito para captar mails donde al final de este se hacía un pitch para la venta de un curso con seguimiento personalizado.
Esto solo para 5 plazas, para añadir tensión de compra.
¿La realidad? ••• ventas.
Sí, has leído bien.
Podría decirte que el producto que se vendía era muy caro, que el directo no generó la suficiente tensión de compra y el valor dado fue demasiado o que hubo algunas dificultades técnicas.
¿La verdad? Eso solo serían excusas.
Lo cierto es que, frente a una audiencia que nunca ha comprado nada y solo había consumido contenido gratuito de esta persona en redes, lo natural es pensar que no estarán dispuestos ahora a aflojar su cartera, y menos…